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Crítica a los nuevos reductores de velocidad varelenses

Por: Infovarela

Desde hace más de un año, el Municipio de Florencio Varela viene instalando en distintos puntos del distrito las vulgarmente llamadas “Lomas de Burro”, reductores de velocidad, que estimamos, fueron alrededor de 60 en total.

Dichos reductores son de material plástico, de una altura aprox. de 8cm, haciendo que el pasar del vehículo genere una maniobra violenta y agresiva. Para disminuir los daños al rodado hay que pasar a una velocidad menor a 10 km/h, bajar la velocidad hasta llegar a la primera marcha. Lo cierto es que no hay manera de evitar dañar el vehículo.

Si una motocicleta pasa a la velocidad establecida 40km/h (en las calzadas que no están cercanas a hospitales y escuelas) sin advertir la existencia del lomo, ya que la mayoría no se encuentran señalizados (o con condiciones climáticas que afecten la visibilidad), la moto puede chocar directamente contra él, ocasionando un accidente con consecuencias inimaginables. Obviamente que el Municipio tendría responsabilidad legal sobre el accidente y habría que pagar los daños producidos, tendríamos que pagar todos con nuestros impuestos por culpa de algunos funcionarios.

Los lomos no tienen que ser un elemento sorpresa, deben y necesitan poseer la correcta señalización según lo marca el art 22 de la ley nacional 24.449 para que el conductor advierta la existencia del obstáculo y maniobre con previsión, suavidad y cuidado. Esto se aplica a todo reductor de velocidad, los plásticos y los de concreto asfáltico. En Florencio Varela son muy pocos los que están señalizados.

Volviendo a los reductores plásticos o las “Tachas circulares”, aparte de ocasionarte daños y desgaste severo a la propiedad privada de cientos de ciudadanos, están expresamente prohibidas por el artículo 23 del decreto 779/95, donde consagra “Queda prohibida la instalación de elementos agresivos en la calzada, que por sus características atenten contra la seguridad del usuario de la vía. Sólo se podrán instalar aquellos que por su diseño no agredan ni provoquen incomodidad al mismo, circulando a la máxima velocidad permitida en la vía donde dicho elemento se instale. Esta velocidad debe ser adecuada a la función de la vía, dentro de la jerarquización de la red vial. El ente vial competente es autoridad de aplicación en este aspecto”.

¿Los elementos instalados por el municipio son agresivos e incomodos al usuario? ¿Atentan contra la seguridad del conductor? ¿Se pueden sobrepasar a la velocidad permitida sin dañar el vehículo?

El artículo citado solo autoriza a instalar diseños que no agredan ni violenten el pasar del vehículo, teniendo como parámetro la velocidad máxima de la calzada, por ejemplo los reductores plásticos pueden colocarse en inmediaciones de establecimientos educativos y hospitales, donde la velocidad máxima es de 20 km/h.

Cabe agregar el perjuicio ambiental que generan estas herramientas punitivas, el frenado – arranque genera aumento en el consumo de combustible y agrava la emisión de gases y partículas liberadas al medio ambiente. ¿Tendrá algo para decir la secretaria de medio ambiente?

La falta de planificación o improvisación en el plan de circulación aumenta este factor, en varias encrucijadas instalaron el reductor en la calzada que tiene prioridad de paso, o en arterias con gran caudal de circulación, violan el principio de fluidez del tránsito y el artículo 41 de la ley 24.449.

Ahora viene la parte administrativa, institucional, donde los gobernantes eligen merito, oportunidad y conveniencia, que son los principios que se rige el estado para comprar y contratar servicios a privados. El ejecutivo local compro estos lomos a un proveedor llamado “Matias Ezequiel” el cual en todo el año 2018 facturo más de 2 millones de pesos, vendiendo lomas y pintando cordones, si, escribimos bien, el Municipio le pago a un privado para pintar cordones y sendas peatonales, algo de 900 pesos el metro cuadrado de pintura, en total, los ciudadanos varelenses pagamos 200 mil pesos. ¿Acaso no existen empleados públicos suficientes para la fácil tarea de pintar? ¿No están capacitados para ejercer dicha tarea?

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